En Santa María la Mayor, se celebró el encuentro en el interior de la iglesia
La lluvia, persistente y serena, se convirtió en la inesperada protagonista del penúltimo acto de la Semana Santa bejarana, impidiendo la celebración del tradicional Encuentro en la Plaza Mayor, donde cada año convergen la Cofradía de la Santa Vera Cruz y las dos hermandades de la ciudad.
Fue alrededor de las once de la noche, tras la solemne Vigilia Pascual y la renovación de los sacramentos de la iniciación cristiana, cuando se tomó la decisión de suspender la procesión. La conversación entre el presidente de la Vera Cruz, Roberto Manini, y el hermano mayor de la Hermandad de Jesús Nazareno, Roberto Hernández, selló con prudencia una decisión dictada por el cielo.
Sin embargo, la suspensión no apagó el espíritu pascual. La Resurrección de Cristo se celebró con fervor en cada parroquia, en San Juan y en Santa María la Mayor, donde los fieles se aferraron a la fe y al símbolo de la vida que renace.
En Santa María la Mayor, tras la Vigilia Pascual, tuvo lugar un emotivo encuentro simbólico entre el Hijo resucitado y su Madre. Allí se rindieron también las banderas: Luis de Toro por la Hermandad de Jesús Nazareno y Cándido Martín por la Seráfica Hermandad. La banda de tambores de la Hermandad de Jesús Nazareno acompañó el acto, poniendo ritmo al recogimiento y solemnidad de la noche.
La Semana Santa en Béjar concluirá este Domingo de Pascua con la tradicional procesión infantil, broche de esperanza para una celebración marcada por la devoción, incluso bajo la lluvia.







































