La Seráfica Hermandad del Divino Salvador mantiene esta Semana Santa en Béjar su tradición en el acto penitencial, que fue adaptado al interior del templo debido a las inclemencias del tiempo.
La lluvia impidió que el acto penitencial de las Cinco Llagas de Cristo, organizado por la Seráfica Hermandad del Divino Salvador, se celebrara en el claustro bajo del antiguo convento de San Francisco, por lo que tuvo que ser trasladado al interior de la iglesia de El Salvador.
La Seráfica Hermandad fue fundada hace más de una década para continuar con la presencia franciscana en Béjar, que, a través de la Tercera Orden Seglar, habitó entre los muros del convento de San Francisco hasta el siglo XIX. Entre las primeras devociones franciscanas se encontraba el rezo de las Cinco Llagas, iniciado por San Francisco de Asís, quien, estando en éxtasis, recibió directamente del crucificado los estigmas en su propio cuerpo.
El párroco de El Salvador, Félix Pérez, fue el encargado de dirigir las oraciones de las Cinco Llagas, mientras las llamas de los cirios y antorchas danzaban bajo la penumbra de los muros del templo, y el silencio se imponía, solo roto por el sonido de los tambores.
















