La iglesia de Santa María la Mayor acogió la emotiva celebración en honor a la santa de las causas imposibles, con la participación destacada de la familia Velasco
La iglesia de Santa María la Mayor acogió la tarde del viernes la celebración de Santa Rita de Casia, con la participación de varias decenas de fieles.
Al finalizar la liturgia, los asistentes recibieron un bollo —símbolo de los que la santa entregaba a los pobres pese a la oposición de su marido— y una flor, como signo del amor de Cristo hacia Santa Rita y de su capacidad para interceder en las causas imposibles.
La imagen de la santa se encuentra situada en uno de los laterales del templo, sobre un altar que fue restaurado hace más de una década. La devoción a Santa Rita en Béjar se remonta a varias décadas atrás, con especial protagonismo de la familia Velasco, encargada durante años de la mayordomía y del reparto de bollos y rosas.
María Rita Velasco fue la primera mayordoma de la familia de esta advocación. Antes de fallecer, pidió a su hermana Lucila que continuara con el legado, una petición que ella ha cumplido fielmente, año tras año, junto a Ventura Velasco y María José Ruiz-Jarilla. Este año por motivos de salud Lucila no ha podido acudir, pero su familia ha continuado con la tradición “y así seguiremos hasta que podamos”, decía María José.














