El edificio presentaba ya un gran estado de deterioro y el Ayuntamiento había enviado a los propietarios ya varios requerimientos
El riesgo de derrumbe de un edificio en la calle Mansilla, conocido popularmente como la ‘Casa de los Buñuelos’, ha obligado a la Policía Local a cortar la vía al tráfico y a los peatones.
El inmueble, que desde hace tiempo presenta un evidente estado de deterioro, ha comenzado hoy a desprender cascotes. Tras una primera inspección realizada por los bomberos, se ha procedido a acordonar la zona como medida preventiva. El cierre de la calle se mantendrá al hasta que los técnicos municipales emitan un informe definitivo.

El alcalde, Luis Francisco Martín, aseguró que “se han enviado varios requerimientos a los propietarios ante la evidencia de peligro de derrumbe del edificio” y añadió que, debido al silencio administrativo, “será el Ayuntamiento quien tenga que ejecutar el derrumbe, consolidarlo para que no haya daños a los edificios anexos y facturar los costes a los dueños”.

Luis Francisco Martín advirtió también que la ruina de muchos edificios del casco histórico “es un gran problema para Béjar y para el Ayuntamiento, ya que los dueños se desentienden de sus propiedades y es el Consistorio quien debe ejecutar el derrumbe de los mismos y asumir los costes, porque luego no llegan a pagar en la mayoría de los casos”.
No se trata de un caso aislado. Durante una reunión reciente entre la asociación de vecinos del barrio, el alcalde y varios técnicos municipales, se alertó ya del preocupante estado de conservación de numerosos inmuebles de la zona.
Al riesgo físico que supone para los vecinos se suma la mala imagen que proyecta el centro de Béjar. Un ejemplo claro es el edificio afectado, situado justo enfrente de un establecimiento hostelero que cada día acoge a viajeros.





