María Auxiliadora regresó a las calles de Béjar en una tarde de agradables temperaturas que animó a numerosos fieles a salir a la calle y acompañar a la comunidad educativa salesiana en su procesión más especial.
Decenas de personas formaron el cortejo que partió del colegio para recorrer el centro de la ciudad, aunque este año con un itinerario diferente al habitual. La procesión no pudo desfilar por la calle Mansilla debido al riesgo de derrumbe de la casa de los Buñuelos, lo que obligó a trazar un recorrido alternativo. El cortejo salió del colegio, recorrió la calleja El Balazo, dio la vuelta a San Juan y, desde Mateo Hernández, continuó por Olleros y la calle Mayor hasta la Puerta de la Villa, desde donde regresó al colegio por Miguel de Unamuno.
Los más pequeños también tuvieron su protagonismo en la jornada portando una pequeña talla. Varias mujeres lucieron mantilla, añadiendo solemnidad a un desfile que congregó a toda la comunidad.
La diputada Nieves García y los concejales Olga García, Puri Pozo, Maite Crego, Javier Hernández y Luis Francisco, junto a representantes de las cofradías de la ciudad, acompañaron a la comunidad educativa en el día grande de su fiesta.




































