El Ayuntamiento presentó por última vez en 2018 expediente para obtener la declaración de Fiesta de Interés Turístico Regional y fue rechazado
La Semana Santa de Béjar continúa sin contar con la declaración oficial de Fiesta de Interés Turístico, una distinción que otras ciudades han logrado tras décadas de promoción, consolidación de actos y una fuerte proyección exterior. Aunque el Ayuntamiento de Béjar y las cofradías han impulsado diferentes iniciativas, la celebración sigue sin alcanzar los requisitos necesarios para obtener ese reconocimiento institucional.
En marzo de 2018, el Consistorio presentó por segunda y última vez el expediente para que la Semana Santa bejarana fuera declarada Fiesta de Interés Turístico Regional, una meta que el equipo de Gobierno reconocía entonces como “difícil de conseguir”, aunque reiteraba su compromiso de seguir trabajando en ello.
Para lograr el distintivo, el expediente enviado por el equipo de Alejo Riñones —siendo concejales de Turismo y Cultura Ángel Orgaz y Puri Pozo— justificaba la originalidad de la Semana Santa de Béjar con la recuperación de los Hermanos Avisadores de la Seráfica Hermandad, el Tradicional Tálamo de la Cofradía de la Vera Cruz y la representación de La Sentencia como elementos diferenciadores.
Valor cultural
El valor cultural es otro de los requisitos que deben cumplirse, justificado en este caso por la calidad escultórica de las imágenes que procesionan, algunas de ellas pertenecientes a escultores o escuelas de renombre. La antigüedad viene avalada por la Regla del Cabildo de Béjar, fechada en el siglo XVIII, que ofrece una descripción detallada del calendario religioso de la Semana Santa hace 300 años, especificando las procesiones y festejos que se realizaban. También se sustenta en la Cofradía de la Santa Vera Cruz, fundada en 1411 (más de 600 años de antigüedad), y en la procesión del Santo Entierro, documentada desde 1725.
El expediente argumentaba, además, el crecimiento del número de visitantes y la implicación de la población local en la celebración.
A pesar de todo ello, la solicitud fue rechazada. Entre los argumentos señalados figuraban la escasa proyección exterior de la Semana Santa de Béjar en comparación con otras celebraciones de la región y la falta de un programa cultural complementario que trascendiera el ámbito local.
Desde la Junta de Castilla y León se planteó la posibilidad de optar al reconocimiento para un acto concreto o para una jornada específica. De hecho, distinciones recientes en localidades como Cuéllar, Benavente o La Bañeza se han concedido únicamente a la celebración del Viernes Santo.
Sin embargo, desde 2018 no se ha vuelto a impulsar una nueva solicitud, a pesar de que la Semana Santa bejarana ha experimentado mejoras y cada año atrae a un mayor número de visitantes gracias al esfuerzo de las cofradías. No obstante, sigue siendo necesario un mayor impulso organizativo y estratégico para posicionar la celebración en el mapa turístico regional.
La obtención de la declaración de Interés Turístico no solo supondría un respaldo simbólico, sino también una oportunidad para dinamizar la economía local y reforzar la identidad cultural del municipio. Hasta que ese objetivo se alcance, la Semana Santa de Béjar continuará siendo una tradición profundamente arraigada, aunque con una repercusión turística todavía limitada.





