El PP y el PSOE llevaban cada uno una moción y se acordó elaborar un texto conjunto
El PP, PSOE, VOX y las dos concejalas no adscritas acordaron en el pleno ordinario del mes de mayo consensuar una moción para pedir al Gobierno el arreglo de la A-66 a su paso por Béjar y su comarca.
Todos los ediles se mostraron dispuestos a exigir al Ejecutivo central una actuación definitiva sobre la autovía, ante el deterioro que presenta en varios tramos, llegando incluso a poner en riesgo la vida de los conductores.
El PP y el PSOE habían presentado mociones por separado, por lo que se acordó consensuar un único texto que fuera refrendado por todos los concejales.
El portavoz socialista, Antonio Cámara, expresó su disposición a consensuar un documento común: “Usted ha presentado una moción ya hecha, a pesar de que usted anunció que iba a consensuar una y no ha resultado así. Le pedimos que retire esta moción y nosotros haremos lo propio y se consensuará una”. El alcalde se mostró conforme y aseguró que en el pleno extraordinario que se celebrará próximamente se incluiría dicha moción.
En esa misma sesión, el PSOE presentó otras tres mociones. Una de ellas solicitaba el establecimiento de nuevas paradas de autobús en la línea Béjar-Salamanca, junto al hospital de la capital, con el objetivo de facilitar el transporte a los pacientes. El alcalde, Luis Francisco Martín, solicitó a la concejala socialista Rosa Torres, quien defendió la propuesta, que retirase la moción, ya que dicha gestión ya había sido realizada por el equipo de Gobierno tras una petición reciente de Fevesa en Béjar. Torres no accedió y exigió al alcalde que indicara “exactamente” el día en que se había enviado dicha solicitud. Finalmente, la moción fue aprobada por mayoría, solicitando formalmente a la Junta de Castilla y León las nuevas paradas.
“Ustedes son pájaros disparando a las escopetas. Hay que consensuar y, aunque personalmente tenemos nuestras cosas, hay que dar explicaciones a los bejaranos. Hay que consensuar las cosas y le saldrían más cosas adelante”, expresó Araceli Dorado, en relación con que el equipo de Gobierno presentara directamente la petición a la Junta por su cuenta.
La siguiente moción, también impulsada por el PSOE, hacía referencia a una factura presentada por Fernando Sáenz de Miera por la adquisición de unos libros sobre la historia del teatro en Béjar.
El edil socialista José Luis Rodríguez Celador defendió la moción, que fue aprobada por mayoría. En ella se insta al Ayuntamiento de Béjar a remitir, a través de sus servicios jurídicos, todos los documentos del expediente relativo al convenio al Ministerio Fiscal para que se ejerzan las acciones pertinentes.
Según los socialistas, en el contrato menor de adquisición de los libros existen indicios de “actuaciones presuntamente irregulares, relacionadas con empresas en las que el alcalde figura como administrador único, lo que supone un conflicto de intereses”. Añaden, además, que el autor del libro figuraba en las listas electorales del PP y que la obra fue editada por la empresa del propio alcalde.
La concejala de Cultura, Puri Pozo, explicó que su departamento dispone de una partida destinada a apoyar a autores locales y que, por ello, se inició el procedimiento. Sin embargo, precisó que fue paralizado por el alcalde. Aseguró que “no sabía por qué había continuado el procedimiento, llegando la factura a la comisión”, y afirmó que en todo caso no se había abonado la factura ni continuado el proceso del contrato menor.
La concejala no adscrita, Olga García, manifestó que “estos errores en política no se pueden permitir. Me parece tan asqueroso que no tengo más calificativos”.
Por su parte, el alcalde, Luis Francisco Martín, declaró que lo “asqueroso es la obsesión que tienen con este tema”. Añadió: que “firmo 500 documentos semanales y me fío plenamente de mis concejales y técnicos”.
En alusión al concejal socialista Rodríguez Celador, el regidor aseguró: “en el ocaso de su vida política es muy feo lo que ha hecho. Muy mezquino. Es usted indigente de la política. Vaya a la fiscalía directamente y pasará como con otras cosas. Recapacite, que le quedan dos telediarios en la política”.
Rodríguez Celador replicó: “este indigente dice que usted no se merece ser alcalde de esta ciudad, y no porque le tenga manía ni obsesión. El Ayuntamiento está obligado a investigar un conflicto de intereses”.
La moción fue finalmente aprobada por mayoría.
La última moción debatida abordaba la instalación de reductores de velocidad en la calle Ronda de Viriato, y también fue aprobada.
Además, la oposición no apoyó la modificación del reglamento de los premios anuales del deporte. Para el concejal de Deportes, Rubén Martín, era una mejora para evitar filtraciones, cambiar el sistema de votaciones y definir los representantes que valoran los candidatos. Sin embargo, la oposición se mostró reticente y votó en contra.
Durante el turno de ruegos y preguntas, Olga García denunció un enfrentamiento ocurrido en una comisión informativa, en el que, según sus palabras, un concejal llegó a insultar a otro.
También se formularon preguntas sobre La Covatilla y sobre los motivos por los que no se estaban atendiendo las peticiones del Procurador del Común.





