Candelario ha vivido este sábado uno de los actos más emotivos de la II Feria Agroalimentaria del Embutido con el encuentro institucional entre representantes de Noreña y la localidad salmantina, dos municipios con una larga tradición vinculada a la elaboración de productos cárnicos y la cultura de la chacina y con fuertes lazos de amistad y colaboración.
Durante el acto, celebrado en el parque municipal, los representantes destacaron los valores que comparten ambas localidades, entre ellos el esfuerzo de sus vecinos, el arraigo a sus tradiciones y el compromiso con el desarrollo de sus comunidades.
«Aunque nos separan kilómetros y paisajes diferentes, nos unen valores esenciales: el esfuerzo de nuestra gente, el orgullo por nuestras raíces y el compromiso por el futuro de nuestras comunidades», señaló la alcaldesa de Candelario, Elvira Fernández.
Uno de los momentos más significativos fue el intercambio de obsequios entre ambas delegaciones. Desde Candelario se hizo entrega de una tradicional batipuerta, símbolo característico de la arquitectura serrana, como muestra de amistad y recuerdo permanente de esta unión entre pueblos.

El presidente de la Orden de Sabadiero, Alfonso Jaquete, agradeció el gesto y recordó la estrecha relación que mantienen con Candelario desde hace décadas. «Sois nuestro pueblo hermano y es como si fuera familia», afirmaron durante el acto, destacando la colaboración existente desde la fundación de la orden en 1988.
Por su parte, la concejala de Noreña María Luisa Fonseca trasladó el agradecimiento por la invitación a participar en la feria y entregó también un obsequio institucional al Ayuntamiento de Candelario, reforzando así los vínculos entre ambas localidades.

Los participantes coincidieron en señalar que este encuentro supone el inicio de una relación aún más estrecha basada en la convivencia, el respeto mutuo y el intercambio cultural, con el objetivo de seguir fortaleciendo una amistad que une a dos municipios con profundas raíces en la tradición chacinera.





