El investigador reivindica el valor de la fotografía como documento histórico y fuente esencial para conocer el pasado de la ciudad.
El Centro de Estudios Bejaranos incorporó el pasado sábado a Antonio Sánchez Sánchez como nuevo miembro de la institución en un solemne acto académico celebrado en el salón de plenos del Ayuntamiento de Béjar.
El nuevo integrante pronunció el discurso de ingreso titulado Cómplices de la eternidad. Los hombres que detuvieron el tiempo, un trabajo de investigación centrado en la fotografía y en los fotógrafos de Béjar, a quienes el autor define como las personas que han logrado congelar con sus cámaras los momentos más significativos de la vida privada y colectiva de la ciudad.
La publicación, de 87 páginas, es la primera obra dedicada exclusivamente a los fotógrafos bejaranos. En ella, Antonio Sánchez Sánchez rescata las trayectorias de profesionales, aficionados y fotógrafos itinerantes, e incluye una selección de imágenes históricas que ayudan a comprender el pasado de la ciudad.
El estudio se divide en dos grandes bloques. El primero ofrece un inventario —necesariamente incompleto— de los fotógrafos vinculados a Béjar, acompañado de un anexo fotográfico. El segundo reúne textos literarios inspirados en imágenes antiguas, con una mirada evocadora e incluso irónica sobre tiempos ya desaparecidos.
Un acto solemne en el Ayuntamiento de Béjar
La ceremonia comenzó a las 10:30 horas y fue presentada por la presidenta del Centro de Estudios Bejaranos, Josefa Montero García, quien expresó la satisfacción de la institución por la incorporación oficial de un nuevo miembro.
A continuación, la secretaria del CEB, Carmen Cascón Matas, dio lectura al fragmento del acta en el que se aprobó la entrada de Antonio Sánchez Sánchez como miembro no numerario.
El alcalde de Béjar, Antonio Cámara López, intervino en nombre de la corporación municipal y destacó la labor altruista del Centro de Estudios Bejaranos en favor de la investigación y la difusión de la cultura bejarana, tanto en el ámbito local como fuera de la ciudad.
La fotografía como documento histórico
La contestación al discurso corrió a cargo de Juan Antonio Frías Corsino, quien subrayó la importancia de la fotografía como documento histórico de primer orden y alertó sobre el expolio que sufren numerosos archivos privados y empresariales.
Frías insistió en la necesidad de concienciar a los propietarios para que cedan estos materiales a archivos que garanticen su adecuada conservación, catalogación y consulta.
El acto concluyó con la imposición de la insignia del Centro de Estudios Bejaranos al nuevo miembro.
Entre los asistentes se encontraban integrantes del CEB, familiares y amigos del autor, así como diversas autoridades, entre ellas el concejal Luis Francisco Martín Hernández, además de numeroso público.









