Después de varios meses de obras, desde septiembre, se ha abierto al tráfico el atrio de San Juan lo que permitirá que la Semana Santa puedan salir de la puerta principal de la iglesia y del parapeto.
Las obras se han centrado en la renovación de las canalizaciones de agua potable, la mejora y modernización del sistema de saneamiento, la reurbanización del pavimento del Atrio —una de las zonas peatonales más emblemáticas del centro histórico y que es de las pocas asfaltadas todavía—, la plantación de árboles y la eliminación de cableado aéreo.

Se han suprimido varios aparcamientos, concretamente los situados entre el parapeto y la iglesia de San Juan. En su lugar, se han plantado árboles. En un primer momento, se contemplaba realizar con el adoquinado el logo de la cofradía de la Vera Cruz pero finalmente no se ha realizado.
Las obras han ascendido a 271.000 euros con cargo a los Planes Provinciales.





