El otoño bejarano vive estos días su esplendor, transformando sus bosques en un espectáculo de colores ocres, dorados y rojizos que atrae la atención de senderistas, fotógrafos y amantes de la naturaleza.
Cerca de 150 personas participaron este domingo en la Marcha del Otoño Bejarano, que tendría que haberse celebrado en el puente festivo de Los Santos, pero se decidió aplazar por la tragedia de Valencia.
La ruta partió del parque municipal de La Corredera para llegar hasta El Castañar por Cordel de Merina. Desde ahí, los senderistas continuaron por la finca de Las Cuadrillas para llegar a Llano Alto y desde ahí al mirador de Los Galindos. Ha continuado por el Cedro Centenario y terminado en la fuente de El Lobo, donde se agasajó a los participantes con una parrillada.
La ruta contó con la participación del montañero Antonio Hernández, que debido a un accidente en bicicleta perdió movilidad y fue transportado en una silla adaptada.
“Se ha hecho muy bien, muy agradable. Ha llovido un poco a medio camino, pero no ha sido nada. El paisaje y el ambiente ha sido espectacular”, decía el concejal de Deportes, Rubén Martín. Destacaba la belleza del otoño bejarano y la prueba es que la gente que ha venido de fuera “de Valladolid, de la Vera, de Salamanca se van encantados”.












