Mientras duren las obras de mejora del entorno de la iglesia de San Juan, la parroquia ha abierto la puerta secundaria, ubicada en la calle Mansilla, para que los feligreses puedan acceder al templo.
Dicha puerta estaba tapiada, por lo que se ha procedido a su apertura y a la reparación de algunos escalones en peor estado, garantizando así un acceso temporal seguro para los fieles. Además, según ha confirmado el párroco, Roberto Hernández, la intención es construir en este acceso una rampa que facilite la entrada a personas con movilidad reducida. Hernández explicó que se habían contemplado dos proyectos para la rampa: uno en la entrada principal y otro en la puerta secundaria. Finalmente, se optó por la segunda opción, ya que permite salvar todos los escalones existentes.
En cuanto a los plazos, el párroco prefirió no aventurarse, ya que, según señaló, las empresas de la ciudad tienen mucho trabajo y habrá que esperar para iniciar la obra.
De esta forma, la iglesia de San Juan sería la única del caso histórico con accesibilidad para las personas con movilidad reducida, ya que tanto El Salvador como Santa María tienen escaleras para acceder. Se cumple, así, una demanda de años de muchos feligreses que no pueden acudir a las eucaristía por su dificultad para acceder a los templos religiosos.





