La joven, hija de un bejarano, participó en el certamen de Miss España en plena época de auge de los concursos de belleza
En la década de los años 30, los concursos de belleza vivieron un auténtico auge. No había barrio, ciudad, pueblo o asociación que no organizara su propio certamen para elegir a sus señoritas, mises o reinas.
En las primeras semanas de enero de 1932, las capitales de provincia se afanaban en escoger a sus representantes para el concurso Miss España 1932, que se celebraría el día 20 de ese mismo mes. Madrid no fue la excepción y, entre cerca de un centenar de aspirantes, eligió a Ana María González González, Miss Madrid 1932, como su representante. El nombre quizá diga poco o nada a nuestros lectores, pero, si continúan leyendo, descubrirán que esta joven tenía mucho que ver con nuestra ciudad. Y es que por las venas de Ana María corría sangre bejarana, algo de lo que se hizo eco el ya desaparecido El Adelanto de Salamanca en la portada de su edición del 22 de febrero de 1932.

El redactor Julio Núñez asegura que Miss Madrid era hija de un bejarano y una macoterana. Se refiere a su padre, el señor González Mármol, como un bejarano de pura cepa. Afirma que era “algo anciano” y que, durante la conversación, se mostró “como si aquellas cosas no contasen ya con él. Solo alterna para mostrarse correcto e invocar con agrado nuestro paisanaje”.
Ministerio de Guerra
Ana María trabajaba como mecanógrafa en el Ministerio de Guerra, pero además era actriz de la compañía Linares Rivas, de gran prestigio en la época y fundada en 1907. Como no podía ser de otra manera, de sus raíces textiles heredó el gusto por la confección, elaborando ella misma sus vestidos y sombreros.
En otra entrevista, esta vez en el Heraldo de Madrid, en la que obvia sus raíces charras y afirma ser de Lavapiés, González muestra con orgullo su ideología republicana, declarándose “de Lerroux y de Azaña”.
Ana María González tenía 19 años, uno más que Teresa Daniel, Miss Cataluña, y su principal rival en el certamen. Organizado por la Asociación de la Prensa, la elección de Miss España 1932 se celebró el 20 de enero de 1932 en el Salón Metropolitano. La primera parte de la gala estuvo compuesta por diversas actuaciones musicales; en la segunda desfilaron las ‘bellezas regionales’ y, finalmente, el jurado emitió su fallo: Miss Cataluña fue la ganadora.

La ciudad de Béjar tampoco fue ajena a esta moda y, por ejemplo, en 1933 eligió a María Téllez Rivas como Miss Béjar en un certamen organizado por la Asociación de la Prensa. El evento se celebró en el parque municipal de Béjar, “profusamente iluminado, verdaderamente deslumbrador”, según recogía el cronista. “Un sinfín de lindísimas bejaranas, con preciosos mantones de Manila, constituían una nota y una alegría incapaz de hacérselo olvidar a cualquiera que anoche tuviera la dicha de acudir al acto”, proseguía.
En ese certamen, que servía para elegir a la representante bejarana en el concurso provincial de Salamanca, no solo se eligió a Miss Béjar, sino que también se premiaron a las mejores participantes en distintas categorías.





