La Banda Municipal de Música de Béjar asegura que la «inoperancia» del Ayuntamiento ha dejado a su director 14 meses sin cobrar y amenaza el futuro de una de las instituciones culturales más emblemáticas de la ciudad.
La Banda Municipal de Música de Béjar ha publicado un extenso comunicado en el que denuncia que la crisis que atraviesa la agrupación es consecuencia directa de la «inoperancia y la incapacidad» de los gestores públicos de la ciudad durante los dos últimos años. El escrito llega como respuesta a las declaraciones del alcalde en la rueda de prensa celebrada el día anterior, en la que los músicos consideran que se ofreció «una realidad paralela que nunca ha sucedido».
Todo comenzó, según la versión de los miembros de la Banda Municipal de Música de Béjar, en abril de 2024 con el fallecimiento del director Lorenzo Torrico. Su sustituto provisional, Hilario J. Ceballos, asumió el cargo con el compromiso verbal del equipo de Gobierno de aquel momento, formado por PP y VOX, de que se convocaría la plaza y se le remuneraría. Cobró durante 2024, pero cuando tuvo que abandonar el puesto en marzo de 2025 por razones laborales, el Ayuntamiento le dejó a deber el último trimestre. Ese importe, según la banda, sigue sin abonarse y nadie ha dado ninguna explicación.
Con la plaza aún sin convocar, la agrupación eligió a Pablo Recuero como director en funciones, y así fue presentado en una rueda de prensa por el entonces alcalde, Luis Francisco Martín, y la concejala de Cultura, bajo el mismo acuerdo. Desde entonces, Recuero ejerce el cargo sin haber percibido un solo euro en los 14 meses que lleva al frente de la formación.
En agosto de 2025, una moción de censura dio paso a un nuevo equipo de Gobierno, mientras la situación irregular del director seguía sin resolverse. La propuesta del nuevo alcalde, Antonio Cámara, no llegó hasta noviembre: «Estamos en un momento de recortes y no tenemos interés en convocar la plaza de director». En su lugar, planteó dos alternativas: desmunicipalizar la banda o modificar los estatutos para incluir al director en la partida global destinada a los músicos. La agrupación subraya que ambas opciones «siempre fueron propuestas suyas y nunca ideas que salieran de la banda».
La Banda Municipal de Música de Béjar optó por modificar los estatutos y presentó su propuesta en diciembre de 2025. El alcalde la calificó de «trabajo excepcional» y aseguró que no cambiaría «ni una coma». Los estatutos se aprobaron en pleno en enero de 2026, aunque no se publicaron en el Boletín Oficial de la Provincia hasta el 11 de marzo. En febrero apareció un nuevo requisito que, según la banda, nadie había mencionado: el Reglamento Interno debía aprobarse también en pleno antes de que el director pudiera cobrar. Una vez aprobado, el reglamento se encuentra en fase de alegaciones y el PP ha presentado un recurso, lo que, según el comunicado, bloquea todo el proceso hasta, como mínimo, finales de junio.
Los músicos acusan al alcalde de mentir en cuatro puntos concretos: al afirmar que la banda se opuso a convocar la plaza de director; al sostener que Pablo Recuero conocía y aceptó su situación de buena gana; al atribuir a la agrupación el modelo de gestión «inviable», que siempre fue, aseguran, una propuesta municipal; y al afirmar que los músicos conocían los plazos desde el principio.
«Un absoluta verguenza»
La Banda Municipal de Música de Béjar recuerda que en estos dos años sus integrantes han recorrido cientos de kilómetros, han asumido gastos de su propio bolsillo y han llenado el Teatro Cervantes —con todas las localidades agotadas el pasado 14 de marzo— para que la ciudad no se quedara sin su agrupación musical.
El comunicado concluye con una dura advertencia: «El alcalde parece empeñado en pasar a la historia como el que tuvo el honor de deshacerse de una emblemática institución cultural que sus antecesores tuvieron la inteligencia y el coraje de regalar a Béjar».
Por su parte, el alcalde, Antonio Cámara, no quiso entrar en más debate y reiteró que, tal y como explicó en la rueda de prensa, se trata de una situación irregular que es necesario regularizar.





