El blues ha resonado este fin de semana en toda la comarca, si el viernes y el sábado lo hacía en la plaza de toros más antigua del mundo, en La Ancianita, este domingo la música sonaba en la villa de Candelario.
Los sones de Alber Solo and The Firebird blues ponían la sintonía a la hora del vermuth y, después, por la tarde, en la plaza del Humilladero tenía lugar un tributo al músico Ñaco Goñi a cargo de varios músicos y a continuación un concierto de Tia Carroll.
Ambas citas se han llenado de un público entusiasmado y con ganas de divertirse.
De forma paralela, el parque municipal ha cogido la segunda jornada del mercado medieval, que ha recibido la visita también de numeroso público.









