La lluvia no impidió que Sorihuela viviera con gran animación y alegría la cuarta edición de la matanza, aunque las condiciones meteorológicas obligaron a modificar los planes iniciales de la jornada matancera.
Debido a la lluvia, el nombramiento del matancero de honor, el alcalde de Guijuelo y diputado, Roberto Martín, tuvo que trasladarse al Centro de Cultura. La alcaldesa del municipio y también diputada, Nieves García, impuso al homenajeado el blusón y la boina: “Pensamos que no había mejor persona que él para ser matancero de honor este año por dos razones: por lo que es él y por lo que representa. Guijuelo nos da mucho trabajo y son pioneros en la organización de las matanzas”.
Asimismo, agradeció a la villa de Guijuelo por “tirar de la comarca y ayudarnos a generar trabajo y luchar contra la despoblación. Por lo tanto, a través de su alcalde, rendimos homenaje a Guijuelo”.
Una vez colocados los atributos, Roberto Martín mostró su orgullo por este nombramiento: “Ya me siento uno más de Sorihuela y presumiré por todos los sitios de ser un vecino más”. Además, se comprometió a “ayudar a Sorihuela y a la comarca con todo el potencial que me da mi Ayuntamiento y desde mi postura de diputado provincial” y pidió a los vecinos de Sorihuela que “valoren a la alcaldesa que tienen, que está totalmente volcada con su pueblo”.
Además, fue nombrado matancero el vecino más pequeño: Iker García.
Tras finalizar el acto institucional, primero se celebró la comida de hermandad y, posteriormente, comenzaron las labores de chamuscado del cerdo y el despiece. La lluvia dio una tregua, lo que permitió realizarlas al aire libre y dar inicio a la subasta de las piezas del cerdo. Sin embargo, debido al regreso de la lluvia, la subasta tuvo que concluir en la Casa de la Cultura.
La jornada terminó con el lanzamiento de jamón, una actividad novedosa este año, y la degustación de cuatro jamones.





















