Sorihuela vivió este lunes la fiesta de su patrón, San Sebastián, con una celebración marcada por el luto oficial en memoria de las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba).
La celebración comenzó, como manda la tradición, cuando la comitiva parte a buscar a los mayordomos Nacho y Motse para llegar hasta la iglesia, desde donde minutos después dio comienzo la procesión del santo por las calles del pueblo y que estaba encabezada por el ramo y las mujeres ataviadas con los trajes típicos sin los habituales sones de la gaita y el tamboril por dicho luto.
Finalizada la procesión, llegó el momento de la eucaristía, que finalizó con el canto de los gozos de San Sebastián.
Seguidamente, en la Plaza Mayor, tuvo lugar un minuto de silencio y la lectura de unas palabras en recuerdo de las víctimas del accidente.
Desde ahí, los vecinos degustaron el convite ofrecido por los mayordomos.
























