La puja de los brazos, estandartes y lotes donados por los vecinos recauda 2.755 euros para el culto al Cristo.
Sorihuela ha vivido en la tarde de este caluroso lunes una emotiva procesión con el regreso del Cristo de Valvanera a su ermita, acompañado por decenas de vecinos que, pese a tratarse de un día laborable, no han querido dejarlo solo en su camino de vuelta.
Bailando el ramo durante todo el recorrido, el grupo local Velaí ha encabezado la procesión, que ha partido de la iglesia, donde la imagen ha permanecido durante los días festivos. Tras bendecir a su paso las calles del pueblo, el Cristo ha regresado a su ermita.
Los mayordomos, Moisés Gómez y Mercedes Sanz, acompañados por sus hijos María y Francisco, han participado en la procesión junto a la alcaldesa, Nieves García, ataviada con el traje tradicional, y al párroco, José Luis Martín. Durante el recorrido, el sacerdote recordó que el 14 de septiembre era el cumpleaños del papa León XIV, motivo por el que los asistentes le cantaron el «Cumpleaños feliz».
Antes de subir al Cristo a su trono se ha vivido, un año más, uno de los momentos más emotivos de la jornada: el canto de los gozos y la tradicional puja de los brazos y de varios lotes donados por fieles y vecinos para recaudar fondos destinados al culto del Cristo.
Los fieles ofrecieron 150 euros por los brazos delanteros derecho e izquierdo, 200 euros por el brazo trasero derecho y 175 euros por el izquierdo. El estandarte se adjudicó por 90 euros y cada uno de los dos pendones, el rojo y el blanco, por 60 euros.
En total, la puja de los brazos, estandartes y los 35 lotes donados recaudó 2.755 euros. La puja más alta fue la de un reloj, adjudicado por 300 euros. La subasta estuvo dirigida por Juan Carlos García.
Las celebraciones concluirán este martes, 15 de septiembre, con una eucaristía en recuerdo de los difuntos, la comida popular y el tradicional chocolate de fin de fiestas.


























