La asociación organizó, por primera vez, un concurso de saltos
El atrio de San Juan volvió a convertirse, una vez más, en el corazón simbólico del barrio, donde a medianoche se encendió la tradicional hoguera de San Juan. Aunque una tormenta amenazante sobrevoló el cielo durante la tarde y llegó a descargar algunas gotas, obligando a más de uno a abrir el paraguas, la plazuela se llenó de público en la jornada en la que los niños han tenido su último día de colegio.
La estructura, diseñada y realizada un año más por Carpintería Yuste —colaboradores habituales y custodios de esta tradición— ardió con fuerza mientras los vecinos lanzaban simbólicamente sus deseos al fuego, confiando en que este año sí se hagan realidad. Miembros de la directiva de la asociación de vecinos y las concejalas Puri Pozo y Mayte Crego fueron las encargadas de encender la hoguera.
Como manda la tradición, no faltaron los valientes que se atrevieron a saltar sobre las llamas, a pesar de que este año el viento complicaba los saltos. Este año, además, se estrenó un concurso de saltos, organizado por la asociación y en el que participaron 4 jóvenes. Josito Gómez fue el ganador.
La música y la bebida también estuvieron presentes, gracias al bar La Cama, que se encargó de montar una barra en el atrio, y a DJ Marce.



















