El ábside de San Gil se convirtió hoy, Día de Navidad, en el pesebre que acogió hace más de 2.000 años el nacimiento del Hijo de Dios en el Belén Viviente de la Hermandad de Jesús Nazareno.
Entre pajas y en una humilde cuna, el Niño Jesús, representado por el pequeño Daniel Mori, acompañado de su mamá, Ángelica Ávila, y de Cándido Martín, que daba vida a San José, recibió la visita de los pastores, que portaban velas para iluminar su nacimiento.
Los más pequeños de la Hermandad fueron los grandes protagonistas de la cita, en la que no faltaron los villancicos interpretados por el grupo Mora y Majuelo acompañados por el tamborilero Alejandro de la Cruz.

















