Roberto Heras inauguró las fiestas de Santa Ana con un pregón cargado de recuerdos, emociones y agradecimiento.
Candelario ha dado inicio esta tarde a sus fiestas en honor a Santa Ana con el pregón pronunciado desde la plaza del Solano por el ciclista Roberto Heras, quien pasa largas temporadas en la villa.
La alcaldesa, Elvira Fernández, abrió el acto con unas palabras dirigidas a los vecinos: “Hoy es un día especial para todos los coritos”, afirmó, destacando que “este año contábamos con un pregonero de excepción, Roberto Heras, un excelente deportista y excelente persona. Es muy habitual verlo entre nosotros, puesto que decidió que uno de los lugares para vivir fuera Candelario”.

Por su parte, el ciclista comenzó confesando: “Los que me conocen saben que soy poco de hablar en público, lo mío ha sido siempre pedalear, hacer deporte, la montaña… pero cuando Candelario me llama no puedo decir que no”.
Heras reconoció que Candelario es para él mucho más que un pueblo: “No solo me ha dado paisajes únicos para entrenar, sino momentos que se quedarán para siempre. Tanto a mí como a mi familia nos ha hecho sentir como en casa. Hace 23 años, Ana y yo celebramos aquí nuestro matrimonio y elegimos Candelario porque representa: autenticidad, belleza, tranquilidad, hospitalidad y una naturaleza única”.
El pregonero recordó que durante su etapa como ciclista profesional muchos de “mis entrenamientos más exigentes” comenzaron en Candelario, que es “mi campo base, mi rincón de desconexión y de descanso”.
“Precisamente en Candelario aprendí que no todo es competir, es importante parar, tomárselo con calma y ser agradecidos por la suerte que tenía de disfrutar de este entorno”, añadió.
Roberto Heras, que se ha convertido en un auténtico embajador de la villa, relató que cada año invita a amigos de Barcelona a descubrir el encanto de Candelario: “A todos les enseñamos sus calles empedradas, sus fuentes y su gastronomía”.

Además, se definió como un apasionado de buscar boletus en los bosques de la zona y “en invierno del esquí de montaña”.
Para el ciclista, Candelario “es energía pura y no solo hablo de su naturaleza, también de sus gentes: generosa y cercana. Aquí uno no es forastero”, concluyó.
Como recuerdo de su pregón, la alcaldesa y los concejales Miguel Rodero, Inmaculada Martín y Mónica de Quevedo entregaron a Heras un cuadro de Candelario nevado.
Las celebraciones continuarán durante todo el fin de semana





