Como cada 8 de diciembre, festividad de la Inmaculada Concepción, el Santuario del Castañar acoge el tradicional intercambio de varas de la Cofradía de la Virgen del Castañar.
En esta ocasión, Carmen Rodríguez- Arias daba el relevo a Eduardo Soria, quien a partir de este momento ocupará el cargo de abad. Mientras que, José Mará Vicente asumía el cargo de viceabad.
La abadesa saliente cedía su vara tras hacer un balance de este año “muy gratificante, muy acompañada por Eduardo. Ha sido muy emotivo, recordando a mi padre que también fue abad, a mi hermano Jerónimo y muy bien rodeada de toda la familia”.“Hemos cumplido los objetivos, aunque todo se puede mejorar. Es necesario que se involucre gente joven en la cofradía que le den un impulso”, decía.
Por su parte, Eduardo Soria se mostró muy ilusionado: “que bejarano no le tiene cariño a la Virgen del Castañar allá donde vaya. Recordando mucho a mi padre, a mis abuelos y a toda la familia. Mi objetivo es propagar la devoción de la Santísima Virgen y me gustaría que no solo fuera el día de la Virgen, sino todo el año”.
Finalmente, el viceabad, José María Vicente, se mostró muy ilusionado y visible emocionado al “acordarme de gente que no está hoy aquí. Tenemos dos años por delante para trabajar”.
Se la circunstancia que tanto el abad como el viceabad son hermanos de la Seráfica Hermandad del Divino Salvador y sus compañeros estuvieron acompañándolos en la eucaristía.














