La procesión de la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén, conocida popularmente como La Borriquilla, ha abierto este Domingo de Ramos la Semana Santa en Béjar, impregnando sus calles de fe y tradición en una jornada marcada por el fuerte viento.

Poco antes del mediodía, las puertas de la iglesia de San Juan se abrieron con solemnidad. La Cruz Guía atravesó el umbral, anunciando con su avance el final de la eucaristía y el comienzo del recorrido procesional. Con ella, comenzó a latir la esperanza propia de este Domingo de Ramos.
El cortejo estuvo encabezado por el paso de El Niño Hebreo en la Entrada a Jerusalén, portado con orgullo por los cofrades infantiles, algunos de ellos pertenecientes a la Hermandad de Jesús Nazareno y a la Seráfica Hermandad. Tras ellos, la imagen de La Borriquilla avanzaba con paso sereno, acompañada por la mirada emocionada de cientos de personas congregadas a lo largo del recorrido.
La procesión estuvo presidida por el presidente de la Vera Cruz, Roberto Manini, y el párroco de San Juan, Roberto Hernández. También participó el abad, Francisco.




































