El centro exhibe 51 obras, varios dibujos hasta ahora almacenados y un busto cedido temporalmente que data de 1909
La reapertura del Museo Mateo Hernández ha traído consigo importantes novedades, entre ellas la puesta en valor de la obra Autorretrato Sedente, que hasta ahora se encontraba en el ábside de San Gil, ya que sus dimensiones (200 x 68 x 100 centímetros) impedían su exposición en el interior del centro museístico. Esta escultura estuvo instalada anteriormente en un jardín de la zona de la Puerta de Ávila.
Además, se han incorporado a la exposición varios dibujos que hasta ahora permanecían almacenados, una reproducción fotográfica de la escultura del Cristo Crucificado que puede contemplarse en la iglesia de San Miguel y un busto de propiedad particular, cedido temporalmente al museo, fechado en 1909.

Respecto a las obras del también escultor bejarano Francisco González Macías, que se encontraban expuestas en la primera planta del Museo Mateo Hernández, el alcalde ha explicado que, por el momento, han sido retiradas y almacenadas mientras se estudia la mejor manera de ponerlas en valor y encontrarles una nueva ubicación.
Actualmente, el museo alberga 51 piezas, además de dibujos, fotografías y otros elementos relacionados con la trayectoria de Mateo Hernández, como algunos de los cinceles que utilizó para esculpir sus obras.





