Los carruseles han vuelto al centro de la ciudad con motivo de las Ferias de Mayo, a pesar de las quejas de los vecinos.
En los últimos años, estas atracciones se habían instalado en el recinto ferial y, más recientemente, en el solar de las antiguas piscinas de Ramiro Arroyo.
En concreto, los carruseles se han ubicado en la plaza de Santa Teresa y también en el interior del parque municipal y, aunque desde el Ayuntamiento no se ha informado al respecto, permanecerán instalados durante varias semanas.
Varios vecinos se han puesto en contacto con este periódico y han expresado su malestar tanto por el ruido que generan los carruseles como por la ocupación de plazas de aparcamiento. “Eliminan la zona blanca y gratuita y los vecinos tenemos que aparcar en la zona azul y gastar dinero durante este tiempo”, aseguró una de las afectadas.
Por su parte, el alcalde, Antonio Cámara, señaló en el pleno de este lunes que se había mantenido una reunión con los feriantes para elegir esta ubicación y que se había acordado silenciar los carruseles en determinadas horas para evitar molestias a los estudiantes, tanto de la Escuela de Ingeniería como del centro de FP.











