Béjar ha recordado este sábado, día 28 de septiembre, a los Mártires de la Libertad, a los caídos en la batalla de la Gloriosa en 1868.
Como es tradición, la Corporación municipal y vecinos en general se dieron cita en el cementerio de San Miguel para participar en la ofrenda floral ante la tumba de los caídos.
El alcalde, Antonio Cámara, ha leído la lista de las víctimas y ha recordado la hazaña, que protagonizaron aquellos bejaranos hace 157 años y que se convirtieron en “referentes en un país en lucha”.
“Un año más queremos rendir homenaje a los Mártires de la Libertad, personas que se levantaron para luchar contra el absolutismo y contra cualquier forma de tiranía. Lo que hoy llamaríamos defender a la democracia y la libertad de los bejaranos”, decía el alcalde.
Cámara recordó que hoy hay “mártires en múltiples partes del mundo” y muchos “son civiles, sin posibilidad de defenderse y que tras años y años de opresión terminan siendo objeto de un genocidio”. Pidió, finalmente, acordarse de las personas que están en Gaza y en cualquier parte del mundo sin posibilidad “legítima de defensa”.
Minutos después, la actividad se trasladaba a la Puerta de la Villa, donde la Agrupación Socialista Bejarana rendía homenaje también a los caídos. En esta ocasión, la estudiante bejarana de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales con mención en Unión Europea en la Universidad Autónoma de Madrid, Gabriela Martín Gómez, fue la encargada de pronunciar el discurso.
Gabriela Martín recordó que Béjar en el sexenio democrático fue “un baluarte muy importante, como sabemos el 28 de septiembre de 1868 los partidarios del régimen liberal salieron en defensa de los derechos de los bejaranos contra las tropas realistas”.
Reflexionó sobre la liberad como “un pilar verdaderamente orienta y dinamiza el cambio en la vida de la sociedad” y aseguró que, en los tiempos de la revolución de Béjar, en 1868, “la libertad en ese momento representaba y simbolizaba la aspiración a superar esas estructuras rígidas que venían impuestas y formas de gobierno limitantes”. Aseguró que la revolución liberal no fue “únicamente” un cambio político, sino “una afirmación de dignidad, el recordatorio de que la libertad nace de la decisión colectiva y de no conformarse con la injusticia que viene impuesta”.
Actualmente, la libertad “es un derecho fundamental”, pero, “desgraciadamente”, sigue “siendo un reto pendiente en muchos rincones del mundo”, aseguró la ponente. Para Gabriela la libertad se sustenta en el “diálogo, en la escucha y en el respeto mutuo”. A los jóvenes de hoy en día “se nos encomienda la tarea de seguir defendiendo la libertad frente a la apatía e indiferencia y a nosotros nos corresponde hacer la libertad el centro de la sociedad”, aseguró.
El acto, por primera vez, contó con una intérprete de signos, María Ángeles Comendador, y estuvo amenizado por el joven músico Enrique Arévalo.













