Los grupos de oposición reclaman explicaciones y soluciones inmediatas ante cortes prolongados, mientras el debate político se intensifica.
La ciudad de Béjar vive ya su cuarto día consecutivo sin suministro de agua, una situación que ha generado críticas a la gestión municipal por parte de la oposición y ha puesto de relieve un debate sobre la prioridad que el equipo de gobierno otorga a los servicios esenciales frente a la promoción turística.
Críticas de las Concejalas No Adscritas
Las concejalas no adscritas, Araceli Dorado y Olga García, denunciaron la falta de respuesta del Ayuntamiento, calificando el silencio de “estructural y no casual”. Señalan que los ciudadanos reciben “como única respuesta la nada”: teléfonos que no se descuelgan, responsables que no dan la cara y una administración que se esconde en el momento más crítico.
En su comunicado, las concejalas destacan que este episodio refleja un problema de fondo: el desprecio sistemático por los servicios básicos, como agua, limpieza o mantenimiento urbano. “Parece que eso no da rédito electoral. Para eso están las inauguraciones vacías, las ocurrencias peregrinas y las fotos de proyectos irrelevantes, mientras lo verdaderamente importante se deja pudrir hasta que estalla”, afirman.
Exigen además una explicación pública, clara y seria sobre el alcance real de la avería, las actuaciones que se están llevando a cabo y los plazos previstos de resolución.
VOX denuncia “política de escaparate”
Por su parte, el grupo municipal VOX coincide en la gravedad del corte de agua, pero apunta a la causa: la necesidad urgente de renovación de la red de abastecimiento, cuya falta provoca averías continuas.
El grupo critica que el Ayuntamiento destine más de 20.000 euros a participar en FITUR, mientras los servicios esenciales de la ciudad “no funcionan correctamente”. Según VOX, la política del equipo de gobierno se centra en la imagen y los proyectos de escaparate, como la promoción del casco histórico y de la estación de esquí La Covatilla, mientras se descuida la atención a los servicios básicos.
“¡Así no podemos seguir!”, afirman, reclamando planificación, trabajo y responsabilidad constantes para garantizar un suministro de agua seguro y eficiente. Acusan al equipo de gobierno de “desidia, que es cada vez más evidente y la ciudad la sufre día a día”.
PP critica la gestión actual y defiende proyectos pendientes
El Partido Popular calificó la situación de “tercermundista” y reconoce que bajo su mandato se produjeron cortes y deficiencias en el suministro. Sin embargo, asegura que a diferencia de la actual “política de parches”, ellos trabajaron en soluciones serias y definitivas, que actualmente llevan seis meses “guardadas en un cajón”.
Los populares recuerdan que consiguieron una inversión de 3 millones de euros con SOMACYL para remodelar la planta potabilizadora e instalar un sistema de detección de roturas de tuberías al instante. Según el PP, el proyecto está licitado, pero el “alcalde y sus socios: Celador, Garrido y Araceli bloquean la firma”.
Por su parte, el alcalde defiende que el convenio está firmado y que es la Junta de Castilla y León la que no ha iniciado las obras, generando un nuevo frente de debate político.
Los grupos de la oposición coinciden en exigir explicaciones públicas claras, información sobre actuaciones y plazos de resolución, así como garantizar el suministro inmediato a los vecinos afectados, sin más demoras ni excusas.
La prolongación de esta situación pone de relieve una crisis en la gestión de servicios esenciales en Béjar y abre un debate sobre la prioridad que el equipo de gobierno otorga a la infraestructura frente a las iniciativas de imagen pública y promoción turística.





