La actividad informativa se trasladó en la tarde del miércoles a La Covatilla, la “joya de la corona”, como la definió el alcalde, Antonio Cámara.
El objetivo de la comparecencia era dejar clara la intención del equipo de Gobierno de iniciar en breve las labores de mantenimiento necesarias para preparar la nueva temporada y dar a conocer a la opinión pública la situación en la que se ha encontrado la estación tras la moción de censura.
El concejal delegado de La Covatilla, Javier Garrido, aseguró que entrar en las instalaciones “había sido como entrar en la guerra de Ucrania: todas las máquinas abiertas, ordenadores encendidos, cañones enchufados a la red… Está todo por hacer. El 30 de abril despidieron a todos los trabajadores y no ha subido nadie aquí desde entonces”.
Una manera de proceder del anterior equipo de Gobierno muy distinta, según señaló Garrido, de la suya, ya que cuando llegaron al Ayuntamiento en 2022 iniciaron de inmediato las labores de mantenimiento para que, al comenzar la temporada, estuviera todo listo. Lo mismo ocurrió en el verano de 2023 y así —afirmó— “se lo hicimos saber al alcalde de ese momento, al que entregamos un informe con todo lo realizado”. Sin embargo, el equipo de PP y VOX “despidió a todos los trabajadores a partir de junio de 2023 y contrató a dos asesores externos que hicieron cosas muy feas, como pedirles las llaves a los trabajadores”.
La auditoría contratada a una empresa externa señala, según Garrido, que el telesilla, actualmente en proceso de revisión V7, “tiene un grave problema detectado hace 10 meses”: la avería de una pieza cuya reparación requiere enviarla al fabricante del telesilla o de dicho componente. Además, el informe indica que existen múltiples defectos en las sillas y que la línea de seguridad, que comunica pilona con pilona, debe renovarse. El telesquí de Peñanegra también presenta varias deficiencias y “está en una situación complicada”, mientras que la cinta de debutantes “es la que se encuentra en mejor estado”.
En cuanto al futuro de la estación, la previsión es abrir la temporada el 1 de diciembre, aunque todo dependerá de la llegada de las primeras nevadas. El principal problema sigue siendo el telesilla, pues todavía desconocen si estará operativo a tiempo. No obstante, ya han iniciado las conversaciones para los Bautismos Blancos, que se desarrollarán en la zona de debutantes.
Por el momento, la intención del equipo de Gobierno es gestionar directamente las instalaciones, a la espera de tomar decisiones sobre la contratación de un director y el modelo de gestión para los próximos años.
Lo que sí han iniciado ya es la contratación de personal para iniciar esas labores de mantenimiento.





