Béjar vive en la víspera del Corpus Cristhi un gran ambiente festivo. El arte efímero de las alfombras y su confección están atrayendo la atención de decenas de personas que recorren el casco histórico de la ciudad disfrutando de los diferentes diseños.
En la Puerta de la Villa, Cáritas se ha encargado de la decoración; el colegio Salesianas ha hecho lo propio en el Caño Comendar, y Las Amantes en la Plaza de la Piedad.
Las hermandades y cofradías llevan semanas trabajando en los preparativos de sus alfombras: tiñendo sal, elaborando diseños y recogiendo elementos naturales.
En San Juan, la Vera Cruz ha participado con varias creaciones, destacando especialmente la alfombra instalada en el atrio de San Juan, frente a la iglesia y el parapeto, con una impresionante longitud de 40 metros y un ancho de 4 metros. Además, este año han continuado decorando la calle Mateo Hernández, donde han añadido más de dos metros de alfombra. En total, según ha explicado el presidente, Roberto Manini, se han utilizado 5.000 kilos de sal y se han invertido numerosas horas de trabajo.
La Hermandad de Jesús Nazareno trabaja desde esta mañana en la alfombra y el altar de San Gil, con un diseño elaborado con elementos naturales como flores de escobas, café, arroz, virutas de madera y pinillo. Este año, la decoración está dedicada a Madre Matilde, con motivo del 150 aniversario de la fundación de su congregación.
La Seráfica Hermandad también participa en la ornamentación, en el entorno de la Plaza Mayor, con su altar en la calle Rodríguez Vidal, dedicado a la Inmaculada Concepción, y con una decoración central en la rotonda, donde han reproducido el escudo antiguo de la congregación de Madre Matilde. Para esta decoración se han empleado más de 1.500 kilos de sal.
Además, hay que añadir las alfombras municipales obra de Javier Hernández Maillo y se pueden ver en las calles Las Armas y Olleros.























