Béjar acoge una emotiva celebración de la familia de Madre Matilde, marcada por la lluvia, la fe y el recuerdo de los valores de Madre Matilde
La familia tellista está este fin de semana de celebración en Béjar y ha querido ser fiel al lema de Madre Matilde: “adelante, siempre adelante”.
Las intensas lluvias de toda la jornada de hoy no han sido impedimento para que la comunidad educativa se haya lanzado a la calle, siguiendo las palabras de su fundadora “Adelante, siempre adelante”, y haya desfilado por las calles Colón, Mayor y Solano para llegar a la iglesia de San Juan, aunque la procesión ha tenido que realizarse sin la imagen de la beata y reduciendo el recorrido.
Antes del desfile, el colegio Nuestra Señora del Castañar ha acogido la bienvenida a todas las personas llegadas de fuera para festejar el aniversario de la fundación de la congregación. Más de 500 personas llegadas desde todos los lugares de España donde la comunidad tiene presencia, participan este fin de semana en los primeros actos organizados para conmemorar la fundación de la Congregación Hijas de María de la Iglesia.
“Aunque no salgamos en procesión, en Béjar se tiene que notar que somos muchos”, decía Aurora González, que dio paso a las palabras de la madre superiora, María Isabel Herrero.
La superiora no se lamentó de la lluvia, sino todo lo contrario: “seguro que por algo ha llegado y es una bendición, entre tantas que vamos a recibir estos días”.
Dio la bienvenida a todos y dio las gracias a Dios por el “año jubilar, aquí en Béjar es el primero que se celebra”.
Aseguró que “somos una gran familia” y “somos los mejores y formamos con orgullo la gran familia tellista que tiene como modelo a la mejor familia: la de Nazaret”.
Pidió a todos “empeño” para que estos dos días de convivencia “creen un ambiente donde todos nos sintamos plenamente felices”; y los animó a disfrutar “porque cumplimos 150 años”, llenos de ilusiones, entregas, conquistas, sacrificios, y, sobre todo, mucho amor.
Recordó que Matilde fue feliz porque “vivió coherentemente el evangelio” e hizo todo lo que estaba en su mano para “crear un mundo más justo y más fraterno, sanó heridas de dentro y de fuera, y se esforzó porque la cultura llegara a todos”.
Recordó la superiora uno de los lemas de la Beata Madre Matilde: “quiero trabajar para que desaparezca la ignorancia, porque es el preludio de muchas desgracias”, lo que le llevó a dedicarse desde los inicios a la educación. Primero enseñando a las mujeres de la industria textil los domingos y más tarde fundando colegios.
Al encuentro han acudido alumnos del colegio Nuestra Señora de Covadonga de Noreña, fundado en 1946; del colegio Nazaret, de Oviedo, cuyo centro en el barrio La Argañosa comenzó a funcionar en los 70, cuando la congregación se hizo cargo de otro colegio que ya estaba; de Plasencia, un lugar muy querido para la congregación puesto que allí se forman las hermanas; del colegio San José de Madrid, donde se refleja fielmente la misión educativa en unos momentos en que el barrio era muy humilde y necesitado de centros culturales; la familia tellista del colegio San José de Salamanca; del colegio de Don Benito, del colegio de Béjar, los anfitriones; e incluso alguna representante de Portugal.
Los actos continuaron por la noche, en el recinto ferial, con un festival tellista y este domingo será el día grande.






















