Carbónicas Molina está este año de celebración, puesto que se conmemora el 90 aniversario de su fundación en Béjar.
Por todos es sabido su implicación con Béjar, con sus tradiciones y con su vida social, deportiva y cultural, colaborando siempre cuando ha sido necesario. Han sido numerosas sus colaboraciones en Béjar y en la comarca en estos 90 años de historia, pero, sin duda, su implicación más importante es con los niños y con los Arcos de San Juanito.

A Carbónicas Molina, a los hermanos Evelio (fallecido en 2020) y a Alfredo Rodríguez y ahora a sus descendientes, le debe Béjar que muchas décadas después de su puesta en marcha esta fiesta continúe viva. Desde el inicio Molina se implicó con esta tradición. Nos cuenta la historiadora local Carmen Cascón que los orígenes de esta fiesta se remontan a los primeros años del siglo XX, pero que con los años se fue perdiendo. No sería hasta 1969 cuando el párroco por entonces de San Juan, Carlos Muñoz, y Carbónicas Molina se unen para fomentar esta tradición y organizan, según Carmen Cascón, una primera edición de este certamen.

Es por ello, que hoy, el Ayuntamiento, ha querido agradecer a Molina su implicación en esta tradición y también en la vida de Béjar a lo largo de sus 90 años de historia, haciéndole entrega de una placa conmemorativa que reza así: “El Ayuntamiento de Béjar a Carbónicas Molina en homenaje a 9 décadas de historia, trabajo, lucha y colaboración constante con esta ciudad y sus vecinos. Orgullo para los bejaranos que hayáis llevado el nombre de Béjar más allá de sus fronteras”.

Las concejalas Puri Pozo y Mayte Crego eran las encargadas de hacer entrega a la familia Rodríguez de esta placa, mientras se llevaban un caluroso aplauso del público en homenaje por su trabajo y entrega en estos años.





