La visita guiada por el casco histórico, el concierto de Gwen Perry Quintet y el reparto de chocolate pusieron el broche a una noche muy especial
Candelario vivió este sábado una velada mágica con la celebración de la Noche de las Velas, coincidiendo con las festividades cercanas de San Juan y San Pedro.
La villa serrana, reconocida como uno de los pueblos más bonitos de España, ofreció una estampa espectacular al transformar sus calles gracias a la luz de 7.000 velas.
La programación comenzó en El Humilladero con una visita guiada a cargo de Pedro López, que recorrió las principales calles del casco histórico hasta llegar a la Cuesta de la Romana. El itinerario dejó imágenes de gran belleza, iluminadas únicamente por las candelas y sin el alumbrado público.
Posteriormente, ya con visita libre, las decenas de personas que participaron en este paseo por Candelario disfrutaron de una experiencia que evocaba otra época y permitía recorrer la localidad con calma. El recorrido concluyó de nuevo en El Humilladero, donde tuvo lugar un concierto de jazz a cargo de Gwen Perry Quintet y el reparto de chocolate.
La luz de las velas quiso dedicarse a todas las personas que sufren y, de manera especial, a las víctimas del terremoto de Venezuela. «Que esta luz sirva para dar fuerza a los que sufren», fue el mensaje que acompañó la celebración.













