La ciudad nombra la subida a Los Pinos en honor al ciclista que llevó a Béjar al mapa internacional del ciclismo.
La leyenda de Lale Cubino quedará ligada para siempre a la historia de Béjar, su ciudad natal. Allí nació, creció y forjó una carrera deportiva que hizo vibrar a generaciones de bejaranos y situó a la localidad en el mapa del ciclismo internacional.
Desde este sábado, Béjar recordará para siempre quién fue Lale Cubino y qué hazañas realizó en su época como ciclista. La subida al paraje de Los Pinos, o al Tomillar como antes se conocía, lleva ya el nombre del ciclista, dando cumplimiento así a un acuerdo que se tomó en la anterior legislatura.
El homenaje tuvo lugar el sábado, en una jornada cargada de emoción en la que Lale Cubino, acompañado de familiares, amigos, los moteros de la peña ‘Los Visagras’, representantes de la sociedad bejarana y autoridades locales, descubrió la placa identificativa con el nombre de la calle.
“Lale Cubino es su apellido, porque siempre se referían a él, en el Giro, en el Tour o en la Vuelta, como el bejarano Lale Cubino”, señaló el alcalde, Luis Francisco Martín, visiblemente emocionado.
Martín destacó el impacto que Cubino ha tenido en la ciudad, recordando que “la afición al ciclismo se multiplicó por diez” con sus logros. «Era un niño, como cualquiera de nosotros, que se aficionó a correr por estas montañas”, añadió. El regidor aseguró que Béjar le debía este gesto a su paisano, afirmando que “lo más grande que una ciudad puede dar a uno de sus vecinos es el nombre de una calle. Todos los títulos honoríficos los tienes, pero esto es un poco más”.
Por su parte, Lale Cubino se mostró emocionado al recibir este homenaje: “Me siento muy honrado porque este trocito de Béjar lleve mi nombre y lo llevaré siempre en mi corazón”. Durante su intervención, agradeció a todas las personas que le han mostrado su cariño a lo largo de los años: “todas aquellas personas que me paran por la calle y me preguntan y me animan”.
El ciclista, uno de los grandes referentes deportivos de Béjar, no dudó en reconocer que “sí se siente profeta en su tierra” y subrayó que “siempre me he sentido muy querido y es un orgullo que gracias a esa pasión pueda tener tantos amigos”.











