Cientos de vecinos de todas las edades salieron a la calle para acompañar a Sus Majestades en una tarde marcada por las bajas temperaturas y las obras en el centro de la ciudad
No importaron las temperaturas gélidas ni la edad. Bebés, niños, jóvenes, adultos y abuelos salieron a la calle para compartir la misma emoción ante la llegada de Sus Majestades los Reyes de Oriente, en una de las citas más esperadas de la Navidad en Béjar.
A las 18:00 horas daba comienzo la Cabalgata de Reyes, que partió desde la calle Recreo y que este año modificó su recorrido debido a las obras en el inicio de la calle Libertad, en la zona de los cañones.
El séquito real, formado por ocho carrozas de las peñas Los Praos, Kukuana y Los Musgos Bejaranos; del AMPA La Solana; de Nuestra Señora del Castañar; de la Asociación de Vecinos Muralla de la Antigua y de El Santo de Béjar, y encabezado por la banda Corona de Espinas, avanzó hasta la Plaza de España, donde se realizó una breve parada para saludar a los niños presentes, aunque los Reyes no descendieron de sus carrozas.
En poco más de una hora, la cabalgata —a un ritmo excesivamente rápido— llegó a la Plaza Mayor. Melchor, Gaspar y Baltasar adoraron primero al Niño Jesús del belén viviente de la Seráfica Hermandad del Divino Salvador y, posteriormente, se dirigieron al balcón de la Casa Consistorial, donde les aguardaba el alcalde con la llave de la ciudad.
Tras el pregón real, pronunciado por el Rey Melchor, Sus Majestades regresaron a sus carrozas para culminar el recorrido en la urbanización La Fabril.


























































