El documental de Andrés García y Manu Cid reúne a grandes figuras del ciclismo de Béjar y Salamanca en una jornada solidaria a favor de la Escuela de Ciclismo Moisés Dueñas
El Teatro Cervantes acogió la proyección del documental Béjaranos. El oficio del ciclista en una tarde solidaria, ya que la recaudación obtenida con las entradas está destinada a la Escuela Local de Ciclismo Moisés Dueñas.
Por este motivo, el primero en tomar la palabra fue el ciclista bejarano Moisés Dueñas, quien explicó el proyecto de la escuela y habló sobre su actividad. La escuela recuperó el ciclismo base en 2015 y desde entonces han pasado por ella numerosos niños y niñas. Actualmente, la escuela trabaja con niños desde los cinco años hasta el paso a cadetes.
La escuela, aseguró Moisés Dueñas, pretende enseñar ciclismo, fomentar hábitos de vida saludable y ofrecer a los niños y niñas la oportunidad de disfrutar de este deporte, siguiendo el camino que recorrieron quienes impulsaron la escuela.
A continuación, se proyectó el documental, dirigido y guionizado por Andrés García y codirigido por Manu Cid. Sus protagonistas son Lale Cubino, Roberto Heras y Santi Blanco, corredores que situaron a Béjar en el mapa ciclista y convirtieron a la ciudad en un referente del ciclismo. El documental aborda también las historias de Moisés Dueñas y Luis Roberto, Rubí.

Anécdotas
Tras la proyección se celebró una mesa redonda, moderada por el director, Andrés García, y en la que participaron la ciclista salmantina Dori Ruano, Roberto Heras, Miguel Heras, Moisés Dueñas, Emilio García y Rubí. Lale Cubino y Santi Blanco excusaron su ausencia.
Durante la mesa redonda se compartieron anécdotas que finalmente no pudieron incluirse en el documental por falta de tiempo, además de abordar otras cuestiones relacionadas con la trayectoria de los protagonistas y su vinculación con el ciclismo.
Dori Ruano, por ejemplo, recordó el papel de su madre en sus comienzos como ciclista y aseguró que «tuve la suerte de tener una madre muy pionera, que no me puso ninguna objeción». Según explicó, su madre siempre le transmitía el mismo mensaje cuando regresaba a casa: «Tú haz lo que quieras, sé feliz y no hagas daño a nadie».
Roberto Heras también tiró de anecdotario y recordó una de sus experiencias sobre una bicicleta plegable. El campeón bejarano explicó que, desde hace unos 20 años, se desplaza habitualmente por Barcelona, donde reside, en una bicicleta plegable de la marca Brompton. Un día, el holandés que introdujo esta bicicleta en España le invitó a participar en el Campeonato del Mundo de Brompton. «Yo no sabía ni siquiera en qué consistía la competición y le pregunté sorprendido: “¿Esto qué es?”», recordó.
La carrera tiene una peculiaridad muy llamativa: los participantes deben competir vestidos con traje, corbata y americana. «La experiencia fue muy divertida, aunque también bastante exigente. El primer año que participé no conseguí ganar, pero regresé al año siguiente con ganas de repetir la experiencia», explicó Heras.
Deuda
Estos son solo dos de los testimonios que pudieron escucharse en un Teatro Cervantes entregado a sus campeones y a las historias vinculadas al ciclismo bejarano. Una historia que Andrés García y Manu Cid han llevado a la pantalla, cumpliendo así una deuda histórica con una parte importante de la historia de Béjar.











