Cada año, en la víspera de San Blas, la iglesia de Santa María la Mayor de Béjar acoge la tradicional venta de gargantillas bendecidas, una costumbre que ha pasado de generación en generación y que muchos fieles consideran el mejor remedio contra catarros y dolencias de garganta.
Según marca la tradición, las gargantillas deben llevarse colgadas hasta el Miércoles de Ceniza. Ese día se queman, confiando en que hayan cumplido su cometido y mantengan alejados los resfriados.

En Béjar, la venta tiene lugar en la iglesia de Santa María, donde cada 3 de febrero se conmemora la festividad de San Blas y se venera su reliquia —dos dedos del santo—. Tal y como recoge la historiadora Carmen Cascón en su blog, estas reliquias formaron parte del legado de los duques de Béjar, Leonor de Pimentel y Álvaro de Zúñiga.
La venta de las cintas permanecerá abierta hasta el 3 de febrero en la iglesia de Santa María, en horario de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 horas.





