Béjar se despidió este domingo del párroco Agustín Jiménez, don Agus, como se le conoce cariñosamente.
La parroquia de San Juan, donde ha sido coadjutor durante más de 60 años, le rindió un sentido homenaje con la presencia de numerosos fieles de Vallejera y Valdesangil donde ha ejercido el ministerio.
El párroco de San Juan, Roberto Hernández, destacó que don Agus siempre había sido un apoyo en “sus celebraciones, en sus palabras, en sus consuelos en tantos momentos de sufrimiento. Esta es la generación que hoy se reúne para dar gracias a Dios por un ministerio sacerdotal tan fructífero. Muchas generaciones de cristianos en Béjar y en toda la comarca han buscado el rostro de Dios y lo han encontrado en la imagen del buen pastor. Del pastor que ha conocido a sus ovejas, que ha acompañado a sus ovejas, que ha buscado para ellas siempre los mejores pastos, renunciando muchas veces a él mismo en favor de los demás”.
Don Agus agradeció la presencia de todos en el homenaje y también que siempre le hayan facilitado todo “porque no me ha costado nada estar entre ellos durante tantos años y tengo yo que darles las gracias por todo lo recibido”. Aseguró que le gustaba participar en todo lo que podía y estar con sus vecinos en sus actividades como un taller de cerámica, ir a tele con las mujeres de Valdesangil o cuando descubrieron un miliario.
La cofradía de la Vera Cruz también tuvo un detalle de agradecimiento.






















